Acerca de mí

La física me rodea desde el momento en que nací. Mi padre es físico, así que tarde o temprano me vería influenciado por ello.

Desde pequeño me relacioné con la física de una manera inconsciente, una vez vi un documental sobre astronomía y desde ese momento quedé atrapado y maravillado. Realizaba lecturas, observaciones de eclipses, de lluvias de estrellas, de los pasos de Venus y Mercurio frente al Sol…, y sin duda, me marcó profundamente y este gusto se convirtió, a largo plazo, en algo que quería estudiar.

Mi primer contacto digámosle “formal” con la física fue en la secundaria, exactamente en 2° grado. Ahí empecé a usar fórmulas para describir fenómenos sencillos como tiros parabólicos, movimientos y vectores. La verdad se me hizo muy divertida, pues explicaba cosas muy elementales y no tan complejas.

Más adelante, cuando cursaba la preparatoria, tuve una vez más un encuentro con esta disciplina; no obstante, este nuevo acercamiento representó un cambio un poco radical para mí, pues ya involucraba diversos aspectos y situaciones más complejas. De hecho, creo que mi nivel de entendimiento se vio afectado al tener un maestro algo inexperto en Física I, y a la vez, porque yo no retroalimentaba lo que veía en mis clases, por lo que podrás imaginar que he acarreado desde entonces varias dificultades en mi formación. Nunca llegué a reprobar en la preparatoria, pero sí veía que pude haber desarrollado mejor mis habilidades en la materia.

El tiempo pasó, y, como era de suponerse, entré al área de exactas, en donde el cálculo empezó a tener importancia, además del uso más amplio de las fórmulas y sus conjuntos, al mismo tiempo que se amplió mi entendimiento de la naturaleza y del uso de la ciencia. Tuve un maestro que nos encargaba realizar múltiples proyectos, en los que puedo destacar: submarinos, planeadores de madera balsa, catapultas y levitrones. Sinceramente, siento que aquí es donde conocí la física experimental y logré ver cómo se comportaban varios fenómenos, así como también predecir algunos.

Y continué mi travesía, tuve una que otra experiencia nuevamente por algunas dificultades en física, y a veces en cálculo, pero no me rendí y logré sacar adelante mis problemas, hasta que llegó el momento de elegir carrera. Continuando con mi gusto por la astronomía, decidí estudiar física, pues es el camino más adecuado para formarse en dicha especialidad, además de que también deseaba llenar esos vacíos de conocimiento que traía de la prepa, con la expectativa de aprender correctamente los temas y reforzar algunos otros. 

Pienso seguir enfocado en la astronomía, a pesar de que muchas personas dicen que se han desilusionado, y que conocen otras cosas, o que no pensaban bien lo que hace un astrónomo. Honestamente, aún no me veo persiguiendo otra rama que no sea algo que tenga que ver con el cosmos, pues siento que ya he superado muchos retos como para desistir, a la vez de que soy escrupuloso en lo que aún me falta afrontar. ¡Claro!, nadie sabe qué se puede topar a la vuelta de la esquina, pero aún sigo siendo de mente abierta ante lo que me presenten.